Un plano de un edificio (la información/forma) determina dónde va cada ladrillo y cuántos se necesitan, pero el plano en sí mismo no es la energía ni el cemento que se usa para construir la pared.
La energía proviene del constructor y los materiales, pero la forma proviene del plano. Los campos mórficos actúan como ese "plano inmaterial" que moldea la energía y la materia existentes en el organismo, sin ser ellos mismos una fuente de energía.
La confusión que puedas sentir es válida porque Sheldrake está introduciendo un tipo de "causalidad formativa" que la ciencia materialista convencional ignora, pero que es necesaria para explicar cómo la información compleja se organiza en la naturaleza.
Cuando las filosofías orientales o interpretaciones de la física cuántica afirman esto, se refieren a:
Aquí encaja la teoría de Sheldrake: La energía es el sustrato material del que estás hecho (electricidad neuronal, metabolismo). Sin embargo, los campos mórficos proporcionan la plantilla inmaterial que organiza esa energía en un ser humano coherente.
Eres energía (tienes masa y usas ATP para vivir [1]), pero tu forma y organización son el resultado de campos invisibles, no energéticos, que guían esa energía.
Si utilizamos la analogía del "plano del arquitecto", surgen preguntas: ¿De dónde vienen los planos? ¿Quién es el Arquitecto?
En muchas tradiciones, la respuesta es Dios, la Fuente o la Conciencia Cósmica. Desde esta perspectiva, los campos mórficos serían la "herramienta" natural a través de la cual la Inteligencia Divina organiza el universo material.
Se puede pensar que:
Hasta aquí todo perfecto, aunque no queda claro el debate fundamental: el problema de los orígenes y la fuente primera.
La Ciencia describe el Cómo, no el Por Qué (Finalidad): La ciencia empírica se restringe a observar los mecanismos naturales. No tiene las herramientas para responder preguntas sobre el propósito último o la fuente creadora original.
El Problema de los Orígenes: Teorías como el Big Bang describen el inicio del universo observable, pero no explican qué causó el Big Bang o qué existía antes. La ciencia llega a un punto de "singularidad" donde la evidencia empírica se detiene.
El Sesgo Materialista (Inmanencia): La mayoría de los científicos asumen que la causa de un fenómeno natural debe ser natural. Sheldrake, aunque desafía el materialismo al postular campos no físicos, sigue buscando causas inmanentes (la naturaleza "aprendiendo hábitos").
La falta de una respuesta definitiva por parte de la ciencia permite que las interpretaciones filosóficas y religiosas llenen ese vacío. Sheldrake intenta empujar la frontera de la ciencia para incluir la información como fundamental. La Metafísica argumenta que esa información requiere una "Inteligencia" o "Conciencia" trascendente.
Existe una brecha conceptual que impide una asociación total. La ciencia busca pruebas empíricas que, por su naturaleza, no pueden "atrapar" a Dios en un tubo de ensayo. El avance futuro requerirá que la ciencia amplíe sus herramientas para medir lo "inmaterial", momento en el cual quizás se encuentren puntos de convergencia más sólidos.
(1) ATP: trifosfato de adenosina, molécula que sirve como una especie de combustible en la célula para impulsar todas sus reacciones.